quelques idées, quelques images, beaucoup de mots, un peu de moi...

lundi 22 novembre 2010

Nouadibhou, chambre 214


Tu ressembles à l’air qui me colle à la peau:
Lourd et moite il me cloue et me coud à ces draps.
Le jour entre tes cuisses meurt et renaît ; tes bras
Ont sur mes reins, déjà, resserré leur étau.

Seul tombe du plafond où se perdent mes yeux
La rumeur de métal – ô ce souffle glacé
Qui s’abat sur mon front – de l’air conditionné ;
Seul monte de mon ventre l’éclat de tes yeux bleus.

Je ne t’ai pas parlé : y a-t-il rien à dire ?
Ni tu n’as dit un mot en te penchant sur moi.
Et l’écho de ta voix, seul, guide mon émoi,
Comme fouillant la brume la plainte d’un navire.

J’ai dû te convoquer dans l’heure la plus chaude
Et les ombres s’allongent sur mon corps étendu
Et le soir est au port un voile d’or tendu
Dessus tes reins cambrés que la sueur érode.

L’appel à la prière, qui plane sur la nuit
Effleure de son aile en un frémissement
La tiédeur de l’absence et me dit tristement
Que ton souvenir seul caresse mon ennui.

mercredi 23 juin 2010

palabras para Lucía

Lu.
¿Vos me permetís, que te llame Lu?
¿Que haga como si
Vos me conocieras?

No podés saber
Lo difficil que
Resultó al fín,
Eso de encontrarte
En este abismo de redes sociales
Cuando no sabía ni tus iniciales.

Llevo ya unas
Cuantas horas, ya
Llevo ya estos
Cuantos días, ya
Semanas -buscando
Por nuestra ciudad
Tu sonrisa y
Tus ojos.
Buscando tu cara, buscando los labios,
Buscando la nuca y buscando tu voz.

Respiro en cada (y respiro mucho)
Sí, en cada plaza ; lo respiro todo.
No espero nada, ya -nunca encuentro
El perfume que recuerdo.

Solo sé tu nombre pues lo escuché,
Cuando él te llamó. Un jueves, de noche.
Y en ese metro, bien espero que
-algun día u otro- vuelvas a ese coche:

Vos cambiabas por
La verde. Seguí para no
Perderte. Y bajaste vos
Muy pronto Y salí a tu
Costado.

Vos subías por
La boca. Y seguía yo,
Tu nuca : Con su dibujo
-tan fina- Delante mi ojo
Bailaba.

Vos ibas a ver
Un tipo. Yo fingía leer
Un libro. Aca estabas
Sin verle. Y pues, tardé yo
Un poco.
...y apareció.

Luego de repente, luego dijo: Lu!
Dijo: Lu! luego.
Luego: Lu! dijo.
Dijo, luego: Lu!

Lucía! decía.
Y lucías, tu.
Tendrías que haberlo
Visto, eso, Lu!
Como lucías, aquel día.
Como él decía: Lucía!
Como lo decía, Lu.

Como lo deseé,
Lucía,
Poder ser, yo, él.
Él, que te decía,
Que decía : Lu!
Él, que te abrazaba.
Tendrías que haber
Visto
Lu, como deseé,
Ser él, que besabas, Lu.
Ser él, que besaba,
Lucía, tu nuca.

Tendrías que ver, Lucía!
Lu, como deseo
Poderte llamar,
Poderte decir
Por la calle: Lu!
Y poder besarte
En la nuca, Lu.
Y tenés que ver, Lucía
Como lo deseo:
Decirte Lucía,
En voz muy bajita,
Decirtelo Lu, decirtelo yo.
Cantarte : Lucía!
Una vez, solo,
Cantarte : Lucía!
Lu, en el oido.

vendredi 8 janvier 2010

Lo mejor seria ir a por el destornillador

Ya no recuerdo (por eso “escribirlo antes de olvidarlo”) que programa de radio organiza este concurso de micro-relatos : cada semana, te ofrecen de escribir y mandarles un cuento en 100 palabras, incluyendo la primera frase, impuesta, que resulta ser la ultima del relato ganador de la semana anterior. Nos dio por jugar una vez, con una amiga, y escribi varios de cuales os dejo los tres que mas me gustan. Nos toco, como primera frase “Lo mejor seria ir a por el destornillador”. Me lo pasé de maravilla. Y no ganamos.
En 100 palabras, entonces. El titulo esta incluido en la cuenta :

1- Desconocido

“Lo mejor seria ir a por el destornillador.” Lo repite un par de veces mas, en voz baja, resignada. Deja su mirada perderse en el desorden hortera de fotos de La Habana. Despues de un rato, me vuelve a mirar en silencio y enciende otro cigarillo. “No hay rupturas faciles, digo, ni una buena manera de separarse”. El humo azul baila un instante entre nosotros y se diluye en la penumbra tibia del bar. “Doce años de matrimonio, suspira, y su unica preocupacion fue llevarse los muebles de teca del jardin. Creeme, nunca conoces al hombre con quien vives.”

2- Maquiavelico

Lo mejor seria ir a por el destornillador. Asi puedo extraer el disco duro y recuperar mis archivos.
Le grabo ese recopilatorio de rumbitas que le prometi hace meses.
La contacto, quedamos.
Cuanto tiempo, eh? Cafecito por Gracia o pinchitos vascos en el Born?
Pregunto por su hermano, pido su telefono.
Encantado de que le llame, me invita a cenar en casa.
Con su mujer, hablamos del trabajo. Que tal todo? Sigues con tu socia?
El miercoles siguiente, aparezco al taller. Pasaba por aqui.
Eres Carmen, verdad? Encantado, soy Marco. Trabajas sola, hoy?
Natural, sencillo, infalible: la estrategia perfecta.

Y el que mas me gusta:
Recursos Humanos

“Lo mejor seria ir a por el destornillador.” Cambio mi respuesta en seguida. Le digo que primero voy a por la caja de comida. Luego el destornillador. Y luego pues, los libros. Me mira, deja pasar un rato y pregunta : ¿Asi que Vd. no iria nunca a recuperar la radio? Le contesto nerviosamente que si, claro, iria despues. Sin faltar. Sonrie un segundo y se pone serio. De golpe, esta muy serio. Dice con una voz helada, condescendiente, que lo siente mucho. Claro, mi perfil le parecia interesante. Pero... en la empresa, valoran la comunicacion ante todo.